Por causalidades de la vida, me topé con alguien a quien había buscado durante mucho ⌚ tiempo. Alguien que responda mis preguntas en mi carrera como ✍️ autor; sin compasión, pero con autoridad editorial. Sin misticismo, pero con mil historias de éxito que testimoniar. Sin floreos, sino específico en el camino angosto a seguir.
Evidentemente, me había preparado mucho para una cita divina como tal. Había pulido las ❓ preguntas que haría, y había entrenado mi mente para no tomar nada de manera personal.
La primera respuesta fue nuclear: «Buscamos autores que cuestionen todo y hagan temblar el sistema, al estilo de Martín Lutero al publicar sus 95 tesis». 😮
Las tres respuestas posteriores que este fulano me dio, mientras nos tomábamos un café, se convirtieron en destellos que iluminarían mi camino como autor.
Escribo esta nota para celebrar el Día de la reforma, y como una 📌 reflexión para todos los que repiten «una iglesia reformada, y siempre reformándose».
